UN VIAJE A TRAVES DE LA HISTORIA NATURAL Y CULTURAL
Fecha: MARZO 2025
Distancia: 19 km
Tipo: Circular
Dificultad: Media
La comarca de Guadix,
situada en el norte de la provincia de Granada, es un territorio que encierra
una gran riqueza geológica, paleontológica y cultural. Entre sus paisajes
destacan las vastas llanuras, los montes, los barrancos y, por supuesto, las
huellas del pasado lejano.
El recorrido comienza en
Fonelas, un pintoresco municipio situado en la parte noroccidental de la
comarca de Guadix. Fonelas forma parte de la Hoya de Guadix, una depresión
natural que alberga una gran diversidad de yacimientos paleontológicos, muchos
de los cuales datan de épocas remotas del Pleistoceno. Este territorio ha sido
testigo de importantes cambios en el paisaje, desde la formación de sus
montañas hasta el paso de grandes mamíferos que habitaron la zona miles de años
atrás
El municipio limita con
otros lugares de gran interés como Purullena, Benalúa, Guadix y Villanueva de
las Torres, y su entorno está marcado por el paso del río Fardes, que aporta
vida y frescura a la región. La ruta comienza en el corazón de Fonelas, un
pueblo de calles tranquilas y casas encaladas que invita a una pausa antes de
iniciar la caminata. Es en este punto donde comienza nuestra inmersión en la
historia natural y cultural de la comarca.
La primera parada de nuestra ruta nos lleva hasta las cercanías de la Estación Paleontológica Valle del Río Fardes, un centro de investigación y divulgación científica dedicado al estudio de los yacimientos paleontológicos de la zona. Este centro, perteneciente al Instituto Geológico y Minero de España (IGME), tiene como objetivo la conservación y estudio de los restos fósiles encontrados en la región, entre ellos los de grandes mamíferos que habitaron la tierra durante el Pleistoceno.
El yacimiento más destacado de esta estación es el de Fonelas P-1, una de las joyas paleontológicas de la comarca, donde se han hallado restos fósiles de especies como elefantes, rinocerontes, caballos y leones de las cavernas. Estos descubrimientos permiten reconstruir el ecosistema que existió hace miles de años en la región, y constituyen una ventana al pasado prehistórico de Europa.
El yacimiento más destacado de esta estación es el de Fonelas P-1, una de las joyas paleontológicas de la comarca, donde se han hallado restos fósiles de especies como elefantes, rinocerontes, caballos y leones de las cavernas. Estos descubrimientos permiten reconstruir el ecosistema que existió hace miles de años en la región, y constituyen una ventana al pasado prehistórico de Europa.
El Centro Paleontológico
Fonelas P-1, inaugurado en 2013, se ha convertido en un referente para la
investigación paleontológica, y su labor no solo se centra en el estudio de los
fósiles, sino también en la divulgación del conocimiento a través de
actividades educativas y visitas guiadas. Desde este centro, los visitantes
pueden conocer de primera mano los procesos de excavación y los avances en las
investigaciones científicas sobre el Pleistoceno, un periodo crucial para
entender la evolución de la fauna y la flora de la región. Es necesario
programar la visita con antelación, de lo contrario lo encontraremos cerrado
como en esta ocasión.
Continuamos nuestro recorrido hacia el Mirador del Águila, un lugar privilegiado para disfrutar de unas vistas impresionantes de los tresmiles de Sierra Nevada, uno de los sistemas montañosos más importantes de la Península Ibérica. Desde este mirador, el paisaje que se despliega ante nosotros es un espectáculo natural que no deja indiferente a nadie.
Las cumbres de Sierra Nevada, cubiertas de nieve en invierno y de vegetación en primavera y verano, dominan el horizonte. Los picos más altos, como el Mulhacén y el Veleta, se alzan majestuosamente hacia el cielo, ofreciendo una panorámica inigualable. Este mirador se encuentra en un punto estratégico que permite admirar no solo las altas montañas, sino también las tierras bajas que rodean a Guadix, el río Fardes y las vegas de los municipios cercanos.
El Mirador del Águila es un lugar de descanso
perfecto para reponer fuerzas antes de continuar con la ruta. Además, la tranquilidad
que se respira en este enclave invita a la reflexión y al disfrute del entorno
natural, haciendo de esta parada una de las más especiales del recorrido.
El término “badlands” hace referencia a terrenos erosionados y difíciles de transitar debido a su escasez de vegetación y agua. En el caso de Badlands Granada, este paisaje fue formado por la erosión del agua y el viento a lo largo de miles de años, que ha dado lugar a un sistema de colinas escarpadas, barrancos y cañones. Los sedimentos de arcilla, margas y yesos que componen el terreno son extremadamente susceptibles a la erosión, lo que ha contribuido a crear un relieve dramático, lleno de formaciones irregulares, afloramientos rocosos y acantilados que cortan la vista de forma abrupta.
Las capas de roca que cubren el terreno
presentan tonalidades que van del rojo al ocre y al gris, lo que le confiere
una apariencia surrealista, con una paleta de colores que varía a lo largo del
día debido a la interacción de la luz con el paisaje. Esta característica
geológica ha convertido a Badlands Granada en un lugar perfecto para la
fotografía, pues los fotógrafos capturan un paisaje que cambia constantemente
dependiendo de la hora del día, la estación del año e incluso las condiciones
climáticas.
El territorio de Badlands Granada se
caracteriza por sus formaciones de cañones, crestas de tierra y valles
estrechos. A medida que uno se adentra en este espacio natural, la sensación de
estar en un lugar remoto y casi intocado se hace aún más evidente. Las
distancias se sienten infinitas, y el ambiente parece estar congelado en el
tiempo. De hecho, el área tiene una atmósfera desértica, pese a que no se trata
de un desierto en el sentido clásico, ya que recibe algunas precipitaciones al
año.
En el paraje conocido como Face Retama se encuentra el complejo cultural de San Torcuato formado por las ermitas antigua y nueva y por un complejo monacal subterráneo de veinticinco salas. Diversas tradiciones y narraciones antiguas están relacionadas con la vida del primer obispo de Guadix, Torcuato y su supuesto martirio acaecido según éstas en este paraje de Face Retama; de ahí su existencia en un lugar tan apartado. La primera mención escrita de la ermita y las cuevas de Face Retama la encontramos en 1696, en Historia del Obispado de Guadix y Baza de Pedro Suárez, que describe el lugar como “ una ermita y unas cuevas de muy capaz habitación debajo de la tierra, que solo de verlas mueve a devoción”.
Nos encontramos en un espacio de gran
vinculación con los pobladores de la zona que celebran todos los años una
peregrinación (15 de mayo, día de S. Torcuato)
San Torcuato es considerado uno de los santos más venerados en la región de
Guadix.
La Ermita de San Torcuato marca el lugar
donde según la tradición en el siglo I d.C. fue martirizado y enterrado el
primer obispo de Europa y patrón de la ciudad de Acci (Guadix). Se cree que
Torcuato era uno de los siete varones apostólicos - junto con Tesifonte,
Secundo, Indalecio, Cecilio, Esicio y Eufrasio - enviados desde Roma por San
Pedro y San Pablo para evangelizar la Hispania Meridional.
El sepulcro del santo varón, ubicado en
una encrucijada de caminos, fue un lugar de peregrinación durante los siglos
que transcurrieron hasta que en el año 718, ante el avance del Islam, sus
devotos decidieron ponerlo a salvo trasladándolo al monasterio de Celanova, en
Orense, donde continúa hoy día. Los obispos de Guadix han procurando recuperar
las reliquias de su patrón, logrando traer el brazo, mandíbula y talón que se
veneran en la catedral.
El olivo que brotó sobre su sepulcro
sobrevivió a lo largo de los años y, aunque fue quemado durante la Guerra
Civil, se conservaron unos retoños que le permitieron volver a nacer.
A lo largo del recorrido por las badlands, es posible encontrar una serie de barrancos y canales que han sido tallados por el agua, creando formaciones naturales que asemejan figuras geométricas. La erosión de los suelos y las laderas es tan pronunciada que se pueden ver huellas de antiguos cauces de ríos que alguna vez recorrieron la región, pero que ahora, debido al clima árido, han desaparecido. Estos barrancos también sirven de refugio a diversas especies animales y vegetales que han aprendido a adaptarse a este entorno tan hostil.
Este singular paisaje, formado por formaciones rocosas erosionadas, presenta una belleza única, una tierra que parece invencible y, al mismo tiempo, vulnerada por el paso del tiempo.
La historia de Badlands Granada no se limita a su formación geológica o a su fauna y flora. La región es rica en patrimonio arqueológico, pues ha sido habitada desde tiempos remotos. En las cercanías se encuentran vestigios de la prehistoria, como los dólmenes y túmulos funerarios que se encuentran en el Desierto de Gorafe, un lugar cercano a las Badlands. estos monumentos megalíticos son testimonio de las antiguas culturas que habitaron la región hace más de 4.000 años.
Además, Badlands Granada forma parte de un
área más grande que incluye el Parque Natural de las Hoya de Guadix, un espacio
que destaca por su peculiar paisaje de viviendas trogloditas. Estas casas
excavadas en las montañas han sido habitadas desde tiempos medievales y se han
convertido en un símbolo de la capacidad de adaptación de las comunidades
humanas a este tipo de terrenos. Esta interacción entre la naturaleza y la
cultura se sigue manteniendo hoy en día, ya que muchas de las viviendas
trogloditas continúan siendo habitadas, mientras que otras se han convertido en
un atractivo turístico que permite a los visitantes adentrarse en un modo de
vida único.
A pesar de su belleza impresionante, Badlands Granada sigue siendo un lugar relativamente desconocido para el turismo masivo, lo que le otorga un encanto especial. Sin la presión de las grandes multitudes, el visitante puede disfrutar de la serenidad y la paz que ofrece este paisaje, caminando por sus senderos y explorando sus formaciones rocosas a su propio ritmo.
Badlands Granada es un lugar de contrastes, donde la belleza salvaje del paisaje y la adaptación de la flora y fauna a las condiciones extremas se combinan para crear un entorno impresionante y fascinante.
Con su historia, su geología única y su
biodiversidad, esta zona de la provincia de Granada representa un valioso
refugio natural para aquellos que buscan explorar los rincones más desconocidos
y auténticos de Andalucía.
Salud y aventuras!!