Picacho de los Castillejos, por la senda de José Lima




Picacho de los Castillejos, por la senda de José Lima

12 de Enero de 2015

Distancia: 9 km

Tipo: circular

Dificultad: Baja

La senda de José Lima se encuentra en el margen derecho de la carretera que nos lleva hasta EL Refugio de Juanar, Sierra Blanca, en las inmediaciones del Puerto de Ojén.


Desde aquí el camino asciende hasta el Puerto del Pozuelo por medio de un sendero bien marcado y sin posibilidad de pérdida.


Abundan en la zona los acebuches, encinas, y sobre todo enebros, destacando también el romero, palmito y esparto.

Astragalus Lusitánicus ( Habas del Diablo)


A medida que vamos ganando altura disfrutamos de las vistas que nos ofrece el sendero.


En mitad del ascenso el sendero se torna más suave y llano, justo antes de iniciar la última parte de la ascensión hasta el Puerto del Pozuelo, pasando antes por la fuente del mismo nombre.


    Enebro de porte espectacular  (Juniperus)

Fuente del Pozuelo


Ya en el puerto del Pozuelo, encontramos un cruce, siendo el de la derecha el que nos lleve al Picacho de los Castillejos. Nosotros seguiremos recto, por la misma senda que traíamos, no sin antes acercarnos al Picacho de los Castillejos (aunque después tengamos que volver sobre nuestros pasos, es poca la distancia)






Para disfrutar de la sorpresa que nos espera en la cumbre, ya en la cara Norte de Sierra Canucha…estamos hablando del pinsapar de Canucha y toda la zona de Los Cuchillos.


Tras este pequeño desvío, volvemos hacia el Puerto del Pozuelo,  y seguimos la senda que traíamos, atravesando ahora el Pinsapar del Pozuelo, con el Gurupalo a nuestra izquierda.






Al Suroeste empezaremos a ver el Cerro de la Fulaneja, (que se muestra desafiante… para otra ocasión






Cruzamos el Arroyo del infierno y desde aquí continuamos durante unos 300 metros por un sendero muy estrecho y lleno de pinchos, (y sin árboles) hasta situarnos por encima del Refugio de Juanar, en otra época antiguo Palacio de la familia Larios.


El sendero se hace mas ancho, convirtiéndose en lo que parece una antigua pista forestal (aunque  completamente intransitable hoy en día) y empieza a descender zigzagueante hasta llevarnos al antiguo parador nacional.
Aquí nos quedamos sobrecogidos por la nueva amenaza que afecta a nuestros bosques y árboles. Es el Dryocosmus Kuriphilus,  que afecta únicamente a los castaños, y comúnmente conocido como “la avispilla del castaño”.



La avispilla del castaño es un insecto himenóptero de la familia de las “avispas de las agallas” (Cinípidos) que afecta exclusivamente a los castaños, originario de China, y comenzó a propagarse en 1941 en Japón y en 1963 en Corea. En el continente americano fue detectado en 1974 en EEUU y en Europa en 2002, concretamente en Italia. Posteriormente, se ha ido detectando en diferentes países europeos como Francia, Eslovenia, Suiza, Hungría, Croacia, Holanda, Eslovaquia, Alemania, Republica Checa. En 2012 finalmente se introdujo en España, concretamente en la Comunidad Autónoma de Cataluña, y desde el pasado año está presente también en Cantabria y Asturias.

Como consecuencia de la expansión mundial de este insecto en 2006, la Unión Europea publicó una Decisión en la que se establece una serie medidas para prevenir la introducción y propagación de este organismo nocivo, entre las que destacan la de restringir la importación y el traslado de materia vegetal del castaño en Europa, establecer un régimen de inspecciones y notificaciones o la obligación de delimitar las zonas afectadas y de posible expansión.

El paisaje es desolador, y donde antes existía un castañar que siempre daba la bienvenida a niños y mayores, ahora sólo hay silencio y desolación.




Algunos brotes nuevos empiezan a verse, signo de esperanza y recuperación de la zona. Crucemos los dedos para que esta plaga quede erradicada o cuanto menos controlada, y no afecte a otras zonas.



Al final una rutita de 9 km aproximadamente y muchas paradas y fotos… una ruta que se puede hacer perfectamente en dos horas y media a un ritmo tranquilo.


Lo mejor, la tapa de migas en el los Llanos de Pula. Y a coger fuerzas para la próxima.







Por la Nariz del Buey




Por la Nariz del Buey

3 de Enero de 2015
Distancia: 15 km
Tipo: circular
Dificultad: Media

Comenzamos el año jugando en casa y además celebrando las 13.000 visitas que ya tiene nuestro blog. Hoy, por aquello de ver cómo están las fuerzas después de tantas comidas navideñas hemos decidido subir a la Nariz del Buey, que es el pico que da nombre a nuestro blog, para deleitarnos con las magníficas vistas que desde allí se contemplan hacía el Valle del Guadalhorce y gran parte de la provincia de Málaga.

Iniciamos la ruta junto a  las inmediaciones de la finca La Cueva, y subimos por la cañada donde se encuentra la Cueva de Los Areneros.




Llegamos a un primer carril forestal que cruzaremos para seguir por la pista que continua en ascenso, bajo la línea eléctrica de alta tensión. Como alternativa a esta, existe un sendero, pararelo, bastante transitado por los aficionados al DH que nos llevará al mismo destino, que es un segundo carril, a los pies de la Mina Tres Correos.
Desde aquí tomamos el sendero que asciende junto a la Mina, dirección a la Nariz del Buey a la que vemos al fondo de esta imagen.


Entre el pinar contemplamos las vistas magníficas al Valle del Guadalhorce, que nos regala este día soleado.




Llegando a un cruce de senderos, donde tomamos el de la izquierda, que mantiene la misma trayectoria que traíamos (El de la derecha, si lo tomáramos, nos llevaría de forma ascendente y sin descanso alguno al Puerto de la Encina) para asomarnos al balcón natural que es La Nariz del Buey






Desde aquí contemplamos buena parte de la ciudad de Málaga y su bahía. En primer término, la Loma del Cuchillo y la Cañada de la Dehesilla




Y bajo nuestros pies, a varios cientos de metros por debajo nuestra, el sendero de la Cara de los Tajos, visto desde La Nariz del Buey (no apto para gente con vértigo)





Desde aquí debemos descender por el mismo sendero que traíamos hasta llegar al cortafuegos y tomar otro sendero junto a este, que nos llevará a la cima del cerro, por medio de un maravilloso bosquete de mediterráneo, compuesto principalmente de encinas de porte medio.


Y ya en la cima, justo a 1.000 metros de altitud, continuamos por la crestería, hasta llegar al Puerto de la Encina. En este tramo sobre todo, se recomienda llevar botas, dado el tipo de suelo, prácticamente roca sobre roca, como se puede apreciar aquí.


El descenso lo hacemos por el sendero de la Cara Los Tajos, que si bien es un poco más largo que la otra opción, siempre recompensa su elección por las vistas que ofrece, y con un poco de suerte por la posibilidad de contemplar las cabras monteses,  como este magnífico  ejemplar de macho montés, que protegía su harem desde la seguridad del tajo.






Y así pues, zigzagueando por el sendero construido por nuestros antepasados, vamos atravesando los tajos del Caballo y de del Horno…


  



… llegando finalmente a la Fuente del Acebuche.


Desde aquí, tomamos nuevamente a la izquierda, por la pista forestal, hasta llegar a la Mina Tres Correos y finalizar la ruta por el mismo sitio donde comenzamos, completando así, una magnífica mañana de senderismo, en una rutita circular por casa, de poco más de 15 kilómetros. Justos para la hora del tapeo!!



 Feliz año y gracias por visitar nuestro blog, ya sabéis que si queréis, podéis dejar algún comentario...que siempre será bien recibido.