CHORRERAS DEL MOLINILLO - LAGUNILLO MISTERIOSO - LAGUNILLOS DE LA VIRGEN




Sector de referencia: Hoya de la Mora, Sierra Nevada.

Fecha: 4 de julio de 2020

Distancia: 15,00 km

Tipo: circular

Dificultad: Alta.

Primera ruta tras el confinamiento ocasionado por la pandemia mundial generada por la Covid19. El virus aún sigue entre nosotros, y tardará algún tiempo hasta que encuentren la vacuna; pero las personas necesitamos salir de casa y retomar nuestras vidas y relaciones sociales en lo que ahora se llama la nueva normalidad.

A las 9:10 de la mañana el parking de la Hoya de la Mora está completamente lleno de amantes de la montaña; muchos han pernoctado en la Sierra en la noche anterior, mientras que otros como nosotros deciden hacerlo en las primeras horas de la mañana, por no hablar del gran número de aficionados al ciclismo que se atreven con los 33 km de recorrido desde abajo, para subir hasta esta cota de 2.500 msnm, en el Albergue Universitario de Sierra Nevada.


Desde aquí, y manteniendo siempre la distancia de separación entre compañeros, iniciamos la ruta que hoy nos han preparado los amigos Inma y Miguel, grandes amantes de la montaña y perfectos conocedores de Sierra Nevada. Nuestros primeros pasos nos llevaran por las pistas de esquí de Sierra Nevada hasta los remontes de El Río.




Las altas temperaturas de esta época son suavizadas por la altitud a la que nos encontramos, si bien es cierto que la fuerte pendiente y el día tan soleado hacen que tengamos que parar en varias ocasiones para reagrupamiento del grupo, mientras contemplamos los distintos laguillos artificiales existentes en las pistas, utilizados principalmente para surtir de agua a los cañones de nieve en invierno.



También observamos como los más fuertes, continúan con sus bicis hasta más allá de la hoya de la Mora, muchos de ellos llegando incluso hasta la misma cima del Veleta.



Es ahora cuando debemos comenzar a descender, para dirigirnos hacia nuestro primer hito del día que son las Chorreras del Molinillo, las cuales ya contemplamos al fondo del barranco.




El prado es verde y fresco, y el ganado lo sabe bien. Es un paisaje espectacular, como si estuviéramos en los Alpes o en Asturias.



Al fondo, las Chorreras del Molinillo

El salto de agua es espectacular, incluso a pesar de haber visto reducido considerablemente su caudal durante estos últimos quince días. La zona está prácticamente desierta y es que la gran mayoría de la gente opta por subir a hollar el Veleta, por lo que aprovechamos la exclusiva para nosotros, para traernos un buen reportaje de fotos.




Sempervivum minutum


Una vez las fotos y vídeos de rigor, toca subir de nuevo por la ladera opuesta, para continuar por la cuerda en dirección al Lagunillo Misterioso, nuestro segundo hito, donde haremos el almuerzo este día.


Nuevamente nos deleitamos con el disfrute de las fotografías en esta zona del recorrido, con sus lagunillos, riachuelos y saltos de agua. No está de más recordar que las lagunas de Sierra Nevada se encuentran protegidas por la ley, por lo que el baño en ellas está totalmente prohibido.

Lagunillo Misterioso
A partir de aquí continuamos subiendo hacia los Lagunillos de La Virgen, situándonos esta vez en la cota de los 2950 metros. En este punto empezamos la última parte de la jornada, que nos llevará hasta el Embalse de la Laguna de las Yeguas y finalmente, hasta nuestro punto de partida inicial, completando así una ruta circular de 15 km.

 Sin lugar a dudas, Sierra Nevada nunca decepciona. Como decíamos al principio, la Covid-19 se ha llevado a mucha gente por delante; el virus sigue todavía entre nosotros  y ahora toca saber convivir con él y haciendo caso de las medidas sanitarias. La vida sigue y hay que disfrutarla mientras se pueda haciendo las cosas que tanto nos gustan. Sierra Nevada y otras muchas rutas mas nos esperan, por lo que si las circunstancias lo permiten, !volveremos!

Embalse Laguna de las Yeguas




GRAN SENDA DE MÁLAGA; ETAPA 11, (ALFARNATEJO) - ALFARNATE – VVA. DEL ROSARIO




Localidad de referencia: Alfarnatejo

Fecha: 8 de Febrero de 2020

Distancia: 19,00 km

Tipo: Lineal

Dificultad: Media

Etapa número 11 de este proyecto que nos hemos propuesto como es la Gran Senda de Málaga. Son 739 km repartidos en 35 etapas y 3 variantes, visitando 9 comarcas y un total de 57 municipios. Nuestro camino nos llevará también por medio de 4 parques naturales,  2 reservas naturales y parajes naturales. Un viaje por la provincia de Málaga donde conoceremos algunos detalles de su cultura, gastronomía, su patrimonio histórico y sus tradiciones.


Es un proyecto que comenzamos el pasado 30 de enero de 2019, el cual creemos que será una oportunidad de crecimiento y desarrollo personal, donde tendrán un papel importante el cuerpo, la mente y las emociones. No sabemos cuándo la acabaremos. Tampoco tenemos prisa en ello; lo importa es que ya hemos comenzado.  Si te animas a acompañarnos en alguna etapa, sólo tienes  que avisarnos.

La etapa número 11 discurre entre las localidades de Alfarnate y Villanueva del Rosario; nosotros haremos una pequeña versión extendida  partiendo desde la localidad de Alfarnatejo, completando así una travesía de 19 km de longitud. La etapa de esa jornada viene "patrocinada" por el Comando Preston, y los guías que en este día prepararon todo con tanto cariño y dedicación, desde la coordinación del autobús, algunos pequeños grandes obsequios,  o la visita a la panadería Maravilla.


Alfarnatejo se sitúa al Noroeste de la comarca de la Axarquía y es el segundo pueblo más alto de la provincia de Málaga (858 metros) superado únicamente por la vecina localidad de Alfarnate (886 m)


Desde aquí  tomamos  por la carretera MA-4102 en dirección a Alfarnatejo, y prestando atención pasados unos 500 metros aproximadamente, para dejar la carretera en este punto y tomar un camino rural que asciende por la margen derecha de la carretera y que posteriormente se bifurca en dos, tomando nosotros el de la izquierda y que pronto se pierde  como carril, tornándose en sendero, que discurre junto al Arroyo del Palancar, en el que aún se observan  vestigios de antiguos molinos de otras épocas,  y que faldeando el Morrón de Mal Infierno nos acercará  hasta la localidad de Alfarnate, que nos recibe con sus almendros en flor por esta época.




Alfarnate

Las primeras referencias a la localidad datan del siglo X, mencionándose “Los Alfarnates”, vocablo de origen islámico “al-farnat” que significa molino. Es la ruta del aceite y los montes, que discurre entre espectaculares cambios de paisajes donde se mezcla el paisaje de las Sierras de En medio, Palomera y Jobo, con los olivares  y el pasto.

Entramos en la localidad de Alfarnate por la calle Río Palancar, que sigue el curso del arroyo hasta llegar a la plaza de El Puente, donde continuamos por Calle Puente,  y junto a la Iglesia de Santa Ana (s.XVI), el edificio de más valor arquitectónico del pueblo.




La villa de Alfarnate se enorgullece de tener entre sus tradiciones, una por la cual es especialmente reconocida: “La Embajada”, o representación de moros y cristianos. Se celebra en septiembre en torno al día 12, fecha en la que se celebra el día de la Patrona del pueblo, Nuestra señora de Monsalud.  En día representación se escenifica el rapto de la Virgen por las tropas moras y la recuperación de la misma por parte de las tropas cristianas, mientras se escuchan los bellos romances del siglo XVIII, que anteceden a las batallas entre ambos ejércitos. Al final de la representación tiene lugar “La Cortesía” o reverencia que realiza el abanderado cristiano con una pesada bandera.



A pesar de que los orígenes del pueblo pueden estar en la época dela dominación musulmana, hecho que es recogido por la tradición durante la fiesta de moros y cristianos y por numerosos detalles de su arquitectura, parece que su consolidación se produjo como consecuencia de la repoblación cristiana que siguió a la conquista de esta zona.

Ermita de Santa Ana


La gastronomía es uno de los atractivos de esta ruta. En la localidad se elabora una bebida fuerte llamada Resoli, compuesta de aguardiente y café fermentado. También podemos encontrar catana (porra fría), gachas, hornazos o morretes de setas. No podemos irnos de Alfarnate sin antes probar sus afamados roscos carreros, con su característica forma de volcán.

Roscos carreros, dulce típico de Alfarnate.

Salimos de Alfarnate junto a la cooperativa olivarera de Nuestra Señora de Monsalud, y  continuamos por la carretera durante un kilómetro aproximadamente, cruzando la carretera A-4152 que conduce hasta el Puerto de las Alazores.




En el cruce, continuaremos en línea recta, tomando la Realenga de Alfarnate,  que nos subirá en fuerte pendiente por un carril terrizo hasta la parte más alta del collado, por la zona de la Solana, entre encinas y quejigos, mientras contemplamos la increíble silueta de la Sierra de Camarolos, con el Pico Chamizo (1641 m) como cota más destacada.





Desde aquí bajamos por la pista forestal, entre la sierra del Jobo a nuestra izquierda y la Sierra de San Jorge a nuestra derecha. Al fondo, Villanueva del Trabuco, que dejaremos para una futura etapa.

al fondo, Villanueva del Trabuco

Tras recorrer un pequeño tramo de este carril en descenso, giramos ahora a nuestra izquierda, en dirección Suroeste (SO) junto a una pequeña construcción junto a la cual,  y según la época, podemos encontrar unas pequeñas charcas estacionales que acogen una interesante comunidad de anfibios y especies emblemáticas, como el gallipato, el sapo corredor, la rana meridional o el tritón pigmeo.

De izquierda a derecha, de arriba a abajo: tritón pigmeo, sapo corredor. gallipato y ranita meridional

Nuestro siguiente hito se sitúa en la zona de los Pindongos y Trabulea; se trata de un parque de arborismo y aula de la naturaleza, donde es posible practicar gran variedad de actividades multiaventuras adaptadas a todo tipo de edades, sin olvidar las vías ferratas existentes en la zona.




Tras dejar atrás “el camping” continuamos ahora por un precioso bosque de galería formado por encinas, quejigos, arces, y majuelos,  y que parece transportarnos a zonas mas verdes de la península; por algo la zona es conocida también como los Pirineos del Sur.




Es este el segundo de los dos ascensos que vamos a encontrar a lo largo de la jornada,  y que nos lleva al Puerto del Quejigo o Llano de la Cueva,  en una cota de 1385 m.



Desde aquí y sin cambiar de dirección, comenzamos ahora a descender hacia el Mirador del Alto de Hondonero, desde donde contemplaremos la zona de desprendimiento del Chamizo, comúnmente conocido como derrumbaero. Se trata de una ingente cantidad de bloques de piedra que durante la segunda mitad del siglo XX se precipitaron desde las laderas cercanas al Chamizo, creando una enorme lengua de piedras que se abre en forma de abanico.


La Cordillera Bética se ha elevado a lo largo de los años como consecuencia de las tensiones compresivas derivadas del choque de placas tectónicas subyaciendo unas bajo otras y elevándose los materiales sedimentados en los fondos marinos, que, en un principio las separaban. Estas tensiones aún existen, nos encontramos en una zona caliente desde el punto de vista sísmico, y este hecho se hace patente viendo paisajes como el que ahora nos ocupa.

Desde el mirador, continuamos descendiendo ahora ya por pista forestal, disfrutando de las charcas y fuentes que encontramos a nuestro paso, hasta llegar al Tajo de la Madera.



Tajo de la Madera

Desde aquí continuamos por la misma pista que traemos, y antes de continuar hacia el fin de ruta, nos desviamos ligeramente a la izquierda para disfrutar del entorno que ofrece el Nacimiento del Arroyo Cerezo, que en cierto modo nos recuerda a la vecina Fuente de los Cien Caños.

"El Chorro"




Retornamos sobre nuestros pasos para volver a coger la ruta anterior, y que nos lleva  hasta la Ermita de la Virgen del Rosario, ya a escasos metros de la localidad de Villanueva del Rosario, donde entramos por la “Fuenteviea”  y poniendo así punto y final a esta preciosa etapa de montaña de la Gran Senda de Málaga.


Villanueva del Rosario
"Fuenteviea"

Para consultar el track, pincha aquí